Cuando los valores son un buen negocio
Los valores son aquellos principios que orientan nuestro comportamiento en todo orden de la vida. Desde luego, esta definición también se aplica a las empresas y al mundo de los negocios, ya que cualquier decisión en este sentido tiene una base en determinados valores morales, entre los que se podrían mencionar la justicia, la verdad, […]

Los valores son aquellos principios que orientan nuestro comportamiento en todo orden de la vida. Desde luego, esta definición también se aplica a las empresas y al mundo de los negocios, ya que cualquier decisión en este sentido tiene una base en determinados valores morales, entre los que se podrían mencionar la justicia, la verdad, el buen trato, la confianza y la honestidad.

¿Por qué conviene actuar con valores?

Considerar los valores a la hora de encarar un negocio va más allá de un análisis puramente moralista; es también pensar en la sustentabilidad de la empresa, la reputación de la marca, la tranquilidad de los socios al momento de disfrutar de las ganancias y las construcciones intergeneracionales. Por el contrario, las ganancias obtenidas por medio de la especulación o de prácticas oportunistas, pueden generar beneficios extraordinarios en el corto plazo, pero que por diversos motivos difícilmente puedan sustentarse en el tiempo. Una empresa que hace negocios sobre la base de valores perdurables seguramente logrará una buena reputación y ayudará a que, tanto sus clientes como sus proveedores, le tengan confianza cuando sea momento de encarar nuevos negocios.

Por otro lado, vale la pena destacar que el avance tecnológico en materia de cruzamiento de datos y control fiscal hace que cada día resulte más conveniente desistir de prácticas evasivas y elusivas por parte de quienes prefieran acortar camino en materia de contribución fiscal. Más allá de las opiniones, el control fiscal es un incentivo más al considerar prácticas socialmente responsables.

Otro punto a tener en cuenta es que en las decisiones de inversión existen aspectos que no tienen precio pero que son sumamente valiosos, como la calidad de vida, el tiempo con la familia, un buen ambiente laboral o una buena trayectoria. Aunque no tengan un precio de mercado, cualquier persona tendrá en cuenta estas variables a la hora de proyectar el futuro de su empresa y abordar un nuevo negocio.

Los valores son los cimientos firmes que pueden hacer que una persona, o un negocio, crezcan de manera sostenible y se mantengan en pie a pesar de las tormentas propias de un contexto siempre incierto. Por eso, la decisión más inteligente es aquella que se funda sobre pilares firmes y duraderos, ya que en definitiva, invertir en valores es un buen negocio.

Artículo publicado en Punto Biz, el 6 de noviembre de 2014.