Por Grupo Guida
En un contexto inflacionario y luego de las modificaciones en el mercado cambiario argentino, la suba de tasas por parte del BCRA forma parte de un conjunto de políticas impulsadas por el gabinete económico, con el objetivo de corregir y estabilizar las variables macroeconómicas fundamentales en un momento de ajuste de precios relativos.
Si se analizara aisladamente, esta política podría ser considerada como restrictiva, ya que un aumento en las tasas de licitación de las LEBAC y NOBAC empuja a las tasas activas y pasivas de los Bancos y por ende provoca un incremento en el costo de la financiación que repercute sobre las decisiones de inversiones.
Este fenómeno se observa en la evolución de la BADLAR Total Bancos Privados (tasa de interés pagada por depósitos a plazo fijo de 30 a 35 días de más de un millón de pesos, por el promedio de entidades financieras privadas), que desde principios de año registra un aumento del 25%, pasando del 20% al 26% anual. Como esta tasa sirve de referencia para los créditos que los bancos otorgan a las empresas, este incremento significa un aumento en el costo del dinero que impacta sobre la inversión.
Sin embargo, existen buenas posibilidades de financiamiento, que en un contexto de suba de tasas representan grandes oportunidades de inversión. En efecto, el BCRA ha dispuesto para el 2014 continuar con la Línea de Créditos para la Inversión Productiva; a través del Comunicado 5516, establece que las entidades financieras deberán destinar, como mínimo, un monto equivalente al 5% de los depósitos en pesos del sector privado no financiero, calculado sobre el saldo a fin de mes de noviembre 2013, denominado “Línea de Créditos para la Inversión Productiva”.
El cupo está destinado principalmente a las MiPyMEs (Micro, Pequeñas y Medianas Empresas), con una tasa muy ventajosa del 17,5% nominal anual, fija durante los primeros 36 meses. Cumplido este plazo, la tasa es variable con referencia a la BADLAR Total de Bancos (que ronda 25% anual) más 3 puntos porcentuales. Los plazos son de hasta 10 años, y el objetivo es financiación de ampliación de la capacidad productiva, incremento de empleo directo y formal, sustitución de importaciones, ampliación de la capacidad de exportación e inversión en bienes de capital; incluso también se habla de que podría alcanzar operaciones de descuento de cheques de pago diferido.
Como se observa, se trata de tasas muy atractivas, sobre todo en un contexto de inflación. Pero es sabido que el acceso a estos créditos no es tarea fácil para la empresa, sobre todo si no cuenta con experiencia en estos procedimientos. De todas formas, vale hacer el esfuerzo y aprovechar esta política de promoción de la inversión, habida cuenta de las expectativas en la evolución de la tasa de interés.
Desde la perspectiva del empresario, lo importante es poder realizar una evaluación correcta del proyecto de inversión y elaborar una estrategia de financiamiento aprovechando todas las alternativas que ofrece el mercado evitando que el acceso al crédito se vuelva una carga difícil de sobrellevar en un contexto donde la inestabilidad genera a su vez grandes oportunidades.
Artículo publicado el 12 de marzo de 2014 en Punto Biz